Es imposible no sentirme afortunada a
tu lado. Y es que quiero darte las gracias. ¿Por qué? Porque me
alegras los días incluso a distancia. Porque haces especial cada momento a tu
lado. Porque eres magia. Porque eres
luz. Porque me transmites calma cuando más lo necesito. Porque no esperas nada
a cambio, y eso no tiene precio. Porque me haces de valer. Y eso es porque tú,
vales oro. Porque era difícil llegar hasta mi corazón, y no solo has llegado, sino
que lo has vuelto a hacer latir de esa manera tan bonita y especial. Porque me
quieres bien, y eso se nota. Porque me aguantas hasta cuándo ni yo misma lo
hago. Porque me cuidas. Porque llegaste a mi vida de repente, y que bonito fue
recibirte. Porque sin darme cuenta te has convertido en mi día a día. Porque no
puedo dejar de ilusionarme planeando un futuro junto a ti. Y es que, si hay
algo que tengo claro, más que nunca, es que quiero compartir el resto de mi
vida contigo. Quiero ayudarte a conseguir tus metas. Quiero construir recuerdos
en los que los protagonistas seamos nosotros, de la mano. Quiero estar junto a
ti en los momentos buenos, pero sobre todo en los malos. Porque sé que eres tú.
Eso es lo que hace que se me iluminen los ojos incluso al escribir esto. Eso se
siente. Y tú me has hecho sentirlo. Te quiero en mi vida, para siempre.
Gracias
a ti. Y al destino, por ponerte en mi camino.

Comentarios
Publicar un comentario